Hemorroides, un problema en casa y un problema en el trabajo
Thursday, June 7th, 2012Todos hemos escuchado alguna vez la famosa frase de “sufro en silencio las hemorroides”, ya que por su especial situación son un problema que a muy pocas personas les gusta compartir con su entorno. Aunque no tiene por qué llegar a convertirse en un problema grave, sí es cierto que se trata de una situación bastante molesta para la persona que las llega a sufrir. Y no son pocos, ya que los últimos datos estadísticos afirman que en España la mitad de la población llegará a sufrirlas en algún momento de su vida.
En nuestra propia casa el problema de las hemorroides es molesto, pero más llevadero. Si el dolor es intenso el enfermo puede pasar un tiempo tumbado boca abajo, sin exponer la zona afectada al contacto con la silla, por no hablar de que disponemos de todo el tiempo del mundo para estar en el baño. El horario de trabajo es el periodo de especial sufrimiento de la persona que padece hemorroides, ya que se hace difícil soportar la incomodidad que conlleva y más difícil aún disimular ante sus compañeros que padece este problema.
Si trabaja en una oficina o en algún lugar donde pase muchas horas sentado, el enfermo de hemorroides tendrá que sufrir la incomodidad y el dolor que su trastorno le supone. La solución más habitual es poner un cojín o una superficie que impida el contacto de la zona afectada con la superficie dura de la silla, aunque ello suponga que todos los compañeros conozcan el problema. El problema persiste a la hora de ir al baño, ya que las prisas y la sensación de sentirse “vigilado” aumentarán el nerviosismo y por lo tanto las molestias de las hemorroides. Y aunque la higiene sea buena, es cierto que nunca será lo mismo que ir al baño en nuestra propia casa.




