hemorroides sangrantes


Las hemorroides son un problema que afecta, más o menos, a unos 10 millones de personas anualmente, y uno de sus síntomas más comunes es el sangrado por la zona anal o sangrado hemorroidal, de aquí el término hemorroides sangrantes. Este problema crea una gran ansiedad a quien lo sufre, porque la posibilidad de mancharse de sangre la ropa y que quede al descubierto, a ojos de los demás, el hecho de que padecemos hemorroides sangrantes, trae consigo un componente de vergüenza social bastante marcado. Por este motivo, y por la propia salud ante todo, como es lógico, las hemorroides sangrantes son un problema muy incómodo, molesto y doloroso.
Si tienes sospechas de que tienes hemorroides sangrantes, lo primero que debes hacer es visitar un médico para que te lo asegure, porque no sólo las hemorroides sangrantes provocan sangrado anal, sino que hay otros casos mucho más graves, como el del cáncer de colon, por ejemplo, que también presentan este mismo síntoma.

Tratamientos para las hemorroides sangrantes

El tratamiento que requieren las hemorroides sangrantes es sencillo, pero pueden tardar un tiempo en dejar de sangrar por completo. Lo primero es ser consciente en todo momento de que padecemos hemorroides sangrantes para empezar a tomar medidas desde el principio. No te olvides de su presencia y recuerda ser cuidadoso aunque no duelan ni sangren, porque ambas cosas pueden volver a suceder con suma facilidad en cuanto te descuides. Pon atención a los consejos que te voy a dar a continuación para solucionar tú mismo/a el problema:

1) Lo primero de todo, es evitar o prevenir el estreñimiento, enemigo número uno de las hemorroides sangrantes, pues el roce de las heces duras con éstas es algo nefasto para este tema. Para ello, elabora una dieta rica en fibras, fruta, vegetales en general, cereales, etc. Asimismo, debes beber cada día la cantidad de agua que corresponda a tu peso, para así evitar que toda esa fibra ingerida se convierta en una especie de cemento en el intestino. La idea es que entre la fibra y el agua, las heces se ablanden, se hagan más suaves y consistentes, para así evitar la fricción con las hemorroides sangrantes. Tampoco dejes de ir al baño si tienes ganas, pues reteniéndolo puedes provocar estreñimiento de la misma forma que con una alimentación inadecuada.

2) No debes pasarte mucho tiempo sentado en el baño, pues esto es fatal para las hemorroides sangrantes, ya que aumenta innecesariamente la presión sanguínea de las mismas. Si en 5 minutos no has terminado, lo mejor es que lo dejes y camines un poco, volviéndolo a intentar un poco más tarde.

3) Otra gran ayuda para aliviar las hemorroides sangrantes son los baños de asiento. Para ello, debes poner agua en un recipiente lo más caliente que te permita tu aguante. Luego, debes sentarte sobre este recipiente durante 15 o 20 minutos cada vez que lo hagas (lo recomendable son de 4 a 5 veces diarias). Si le añades un poco de polvo de avena al agua, el alivio será mayor.

4) Si tu resistencia al dolor te lo permite, envolver hielo en un paño o toalla y sentarte encima de él es otro remedio fabuloso para mitigar las hemorroides sangrantes. Lo mejor es hacerlo durante 10 o 15 minutos, justo después del baño de asiento, ya que alternar entre temperaturas calientes y frías viene muy bien para bajar la inflamación, aliviar el dolor y detener el sangrado de las hemorroides sangrantes.