Intervenciones quirúrgicas

Al igual que sucede con cualquier otra operación de cirugía, las intervenciones quirúrgicas para eliminar las hemorroides conllevan meterse en un quirófano, con el riesgo que esto siempre supone. Se utiliza anestesia local para dormir la zona por completo, para posteriormente proceder a la escisión con la que se extirpará la zona afectada, generalmente por medio del bisturí. Es un procedimiento extremo sólo necesario en casos de grado 3-4, es decir, para hemorroides prolapsadas y su tejido circundante. Como cualquier otra operación, requiere de un período de recuperación de varias semanas.

En cuanto al postoperatorio, lo normal son de 2 a 3 semanas de recuperación dolorosa y muy molesta. La curación total llega aproximadamente a la 3ª semana si la intervención ha ido bien. En el caso de algunos pacientes poco afortunados, el dolor de alguna de estas intervenciones puede durar incluso meses. Además, se pueden presentar varias complicaciones durante el período de convalecencia que no debes dejar de valorar, tales como infección, sangrado, heridas no cicatrizables, estrechamiento del canal anal, fisura anal, retención urinaria, (lo que podría requerir una nueva cirugía para solucionarlo), fístula anal, etc. Además, estos procedimientos no garantizan que las hemorroides no se reproduzcan de nuevo.

Así pues, las técnicas quirúrgicas que se usan para extirpar o reducir el tamaño de las hemorroides son 4 (aunque del láser hablamos más en profundidad en la sección “LÁSER”). La elección de una u otra depende del tipo de hemorroide y de los síntomas que produzca:

Hay diferentes tipos de láser

Hemorroidectomía: Como en cualquier otra operación de cirugía, la hemorroidectomía conlleva meterse en un quirófano con el riesgo que esto siempre supone. Se utiliza anestesia local para dormir la zona por completo, para posteriormente proceder a la escisión con la que se extirpará la zona afectada. Es la operación principal para la eliminación de las hemorroides, y es llevada a cabo generalmente por medio del bisturí. Es un procedimiento extremo sólo necesario en casos de grado 4, es decir, para hemorroides prolapsadas y su tejido circundante. Como cualquier otra operación, requiere de un período de recuperación de varias semanas.

Crioterapia o criocirugía: Este procedimiento consiste en la congelación local y destrucción del tejido hemorroidal mediante la aplicación de nitrógeno líquido, haciendo que se reduzca y desaparezca. Es dolorosa en las hemorroides externas y produce una secreción anal persistente cuando se ha usado en hemorroides internas exteriorizadas, por eso hoy en día han proliferado más otros métodos. Además son muy frecuentes las recaídas.

Coagulación infrarroja: En esta técnica el tejido anormal se expone a una descarga repentina de luz infrarroja (un tipo de radiación). Esto coagula las proteínas del tejido y evapora el agua de las células, disminuyendo el flujo sanguíneo de la región en la que se aplica. Tiene el mismo principio de la ligadura con gomas elásticas. Sobre el área tratada se forma una pequeña cicatriz que evita el prolapso del tejido y por lo tanto disminuye los síntomas. Se utiliza un equipo especial para aplicarlo sobre la base de las hemorroides afectadas. Frecuentemente es necesario hacer tres o cuatro aplicaciones ambulatorias en cada paquete hemorroidal y las sesiones se pueden repetir cada 3 ó 4 semanas. Esta técnica es muy útil para el tratamiento de pacientes con hemorroides de primer y segundo grado con insuficiente tejido para la aplicación de ligaduras y en quienes ha fallado la terapia médica. Sin embargo, no se practica de forma generalizada y tiene como complicación significativa la hemorragia secundaria. Se estudia para prevenir el cáncer del ano en algunos pacientes con VIH.

Láser: En los últimos quince años la difusión del láser en el campo de la medicina ha ido en progresión geométrica. Aunque aún es un método controvertido en términos de rentabilidad sanitaria, pues la inversión inicial es muy costosa y requiere de una alta cualificación profesional, el láser quirúrgico permite una mayor precisión y limpieza en las incisiones porque posibilita al cirujano efectuar cortes muy superficiales -hasta 50 veces menos profundos que los de un bisturí eléctrico- dañando mínimamente los tejidos circundantes, lo cual permite una cirugía menos sangrienta y recuperaciones postoperatorias en general menos dolorosas.

Así pues, nosotros, los profesionales de Tratamientohemorrides.org, haciendo balance de lo hasta aquí expuesto, creemos firmemente que en la actualidad, el modo o procedimiento más recomendable en todos los sentidos para tratar las hemorroides, al menos en un primer momento, es el basado en los tratamientos 100% naturales. Los productos que componen estos tratamientos son de la máxima calidad, tanto en su composición como en sus estupendos resultados, sin mencionar que son una magnífica opción no sólo para tratar las hemorroides, sino para prevenirlas. Presentan una relación calidad-precio realmente interesante, son económicos, de uso facilísimo y cómodo (desde tu propia casa) y de una gran eficacia. Es por todo esto por lo que en Tratamientohemorrides.org recomendamos estos tratamientos con total confianza, ya que estamos convencidos de que son la opción idónea antes de probar con cualquier otro procedimiento más agresivo y que requiera de una recuperación larga y complicada, como son las intervenciones quirúrgicas.

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