Archive for the 'Tipos' Category

Hemorroides o almorranas, esa es la cuestión

jueves, junio 28th, 2012

almorranasNormalmente escuchamos en televisión a las personas que sufren hemorroides, o diversos tratamientos para aliviar los efectos de las hemorroides y sin embargo, en nuestro entorno cotidiano escuchamos a más de una persona que afirma que sufre o que se está tratando las almorranas. ¿Hemorroides o almorranas? ¿Qué diferencia hay entre ambas? Pues la diferencia que hay entre las hemorroides y las almorranas es muy simple: ninguna, los términos hemorroides y almorranas son sinónimos, por lo tanto, las nombremos como las nombremos, nos estaremos refiriendo a la misma dolencia.

Y si hemorroides y almorranas significa exactamente los mismo ¿cuál es el término correcto? Normalmente el término hemorroides se utiliza en las ocasiones en las que estamos manteniendo una conversación más formal, con alguna persona con la que no tenemos la suficiente confianza. Y por supuesto, cuando acudimos a la consulta del doctor siempre le pedimos que nos trate las hemorroides. Por el contrario, la palabra “almorranas” se usa de una forma más coloquial. Formal o coloquial, hablemos de hemorroides o hablemos de almorranas, la conversación será la misma.

Dejando a un lado la terminología, las hemorroides o almorranas son inflamaciones de las venas de la zona del ano, producidas por factores tan diversos como la falta de ejercicio físico, una incorrecta alimentación y el más decisivo, la genética de la persona. El conjunto de estos factores provoca que las venas se obstruyan, no pueda circular por ellas correctamente la sangre y se inflamen formando lo que se conoce como hemorroides o almorranas.

No es muy común pero tampoco demasiado extraño que una persona comente a las personas de su mayor confianza que tiene almorranas, pero de estos, es un porcentaje muy pequeño el de las personas que acuden a su médico para solicitar un tratamiento contra las hemorroides.

Consejos para las hemorroides sangrantes

lunes, abril 2nd, 2012

hemo sangrantes

Más de 10 millones de personas al año sufren hemorroides y se estima que el 30% de la población las sufre en algún momento de su vida. Uno de los síntomas más comunes es el sangrado hemorroidal, ocasionando ansiedad, dolor y la vergüenza social que supone mancharse de sangre en público.

Estas hemorroides se pueden tratar con cremas, lociones y píldoras, tanto para aliviarlas como para curarlas. Las hemorroides sangrantes pueden ser tanto internas como externas, y se pueden dar por separado o simultáneamente. Usualmente las externas duelen más ya que están cerca de nervios sensibles, cosa que no ocurre con las internas.

Para tratar las hemorroides sangrantes hay que comenzar por cambiar la dieta. Debemos incluir unos 30 gramos de fibra al día a través de frutas, verduras y vegetales. Si no estás acostumbrado a este tipo de comida es mejor ir introduciéndola en la dieta poco a poco para que el cuerpo se acostumbre y evitar molestias estomacales. Como complemento a la dieta es fundamental beber abundante agua ya que reblandece las heces y mantiene hidratado el intestino previniendo todo tipo de problemas gastrointestinales. Añadir limón es beneficioso ya que con sus bioflavones naturales ayudarán a  tus hemorroides. Si padeces hemorroides sangrantes es especialmente importante mantenerse hidratado.

Además de una dieta sana y equilibrada no hay que olvidar la importancia de realizar ejercicio y nunca tomar laxantes sin supervisión médica, ya que no son una solución a largo plazo y muchos menos para las hemorroides sangrantes, ya que aumentan incluso el riesgo de infección y de deshidratación.

Diferencias entre hemorroides y fisuras anales

lunes, febrero 6th, 2012

Tanto las hemorroides como las fisuras anales se tratan de algo doloroso, que en muchas ocasiones llega a ser confundido por quienes lo sufren.

estrenimiento-2
Las fisuras anales, como su propio nombre indica, son cortes en la zona del ano. Suelen ser provocadas por esfuerzos al ir al baño y suelen estar directamente relacionadas con estreñimiento o diarreas. Son dolorosas, especialmente al evacuar debido a la expansión del ano, y ese dolor suele estar acompañado de pequeños sangrados. Por lo general, las fisuras anales suelen sanar de forma natural sin necesidad de cirugías. Para ello, se recomienda una dieta rica en fibra y beber mucha agua, para reblandecer las heces y que no causen esas grietas.
En cambio, las hemorroides se tratan de venas anales que se inflaman. Al igual que sucede con las fisuras su aparición está muy relacionada con los hábitos alimenticios y también suelen presentar sangrado. Dentro de las hemorroides, las internas no suelen ser dolorosas, solo causar sangrado, pero cuando estas salen al exterior y se convierten en hemorroides externas se convierten en dolorosas y mucho más problemáticas.
Para aliviar el dolor tanto de hemorroides como de fisuras, puedes probar con baños calientes de unos 15 minutos unas dos o tres veces al día. Cuando vayas a limpiar la zona, procura usar un papel higiénico extra suave y en caso de que el dolor persista puedes recurrir a Ibuprofeno o cremas hechas a base de cortisona.

Gana 5€ de regalo de bienvenida Suscríbete y disfruta YA de 5€ de descuento y muchas ofertas más